ELLA TAMBIÉN TE AMA…
Alana sintió cómo el agua caliente cayó por su cuerpo entumecido y cerró los ojos solo para desear que su mente se pusiera en blanco, pero este anhelo era casi imposible.
Sus ojos se irritaron cuando le ardieron bajo el agua y dejó caer unas lágrimas.
Ella quería huir, pero ¿a dónde? Su familia ya no era su familia, y odiaba ver a Ángelo como parte de su vida.
Recordó los ojos de su sobrino, la mirada de William en el hospital. Las palabras de su madre retumbaban en su cabez