HAY UN PLAN…
Los ojos de Alana se abrieron, y lo primero que vio fue la luz filtrarse por las cortinas. Ella se movió un poco tocando la cama vacía a su lado y luego hizo una mueca cuando hizo un movimiento en sus piernas.
Si había dormido unas horas, era mucho a cómo fue su noche de pasión con Ángelo Denaro.
“La mujer que me dio la vida” se estremeció al recordar las palabras y luego se sentó con una puntada en su vientre.
Ella batió su cabello, y puso los pies en el suelo, cuando en el siguien