Alice se había sumergido en sus pensamientos al ver el video de ella y Damián dándose ese beso que le había tocado el alma en aquella rueda de prensa. Una lágrima se le escapó y la secó rápidamente, alzando la mirada para contener sus ganas de llorar.
Cuando se dispuso a ver el paisaje para distraer su mente, se percató de que la dirección que le había dado al taxista era diferente; no era el mismo camino a la mansión Anderson.
El camino era justo a las afueras de la ciudad, lo cual la hizo frun