Mundo ficciónIniciar sesiónLeo y yo éramos novios, y solo había una cosa que nos preocupaba: nuestros padres. Yo no creía que con Señor hubiera mucho problema y, aunque no estaba muy convencido de ello, Leo se relajó al respecto al ver que Ángel compartía mi opinión.
El verdadero problema aquí era Dan, quien todos estábamos seguros se opondría rotundamente a nuestra relación.
Encontrar la forma de informarle nos quit&oacut







