52. Capítulo
Perfecto
—¿Así que tengo el empleo?
—Sí, puede empezar la semana que viene, pero debe estar hoy antes de las nueve en mi oficina, señorita Briscoe.
No puede ser.
Tengo que ir a la universidad.
—No podré, estudio, así que no voy a poder ir a esa hora, ¿podría ser luego? —quiero saber. Pero sé que estoy pidiendo mucho.
—No, debe ser a esa hora, no haré excepciones, lo siento.
—Me temo que tendrá que buscar a alguien más, igual muchas gracias —declaro sin más.
—Como prefiera.
—Vale, gracia