53. Capítulo
Tomo el pincel y dejo mi firma.
Lo dejo ahí, necesito un respiro. Camino un poco por la terraza para estirar mis extremidades. El sol brilla, pero ya se despide. Admiro su belleza.
—¿Tú lo has hecho?
Doy un respingo, Nic está aquí, mira asombrado el cuadro.
—Nic, es para la universidad.
—Tienes un talento admirable, nunca había visto tu trabajo, eres talentosa, mucho —declara acercándose.
—Pues gracias. Si notaste que eres tú y yo, ¿no? —le dejo saber, rodeo su cuello y poniéndome en punt