48. Capítulo
De Corazón
Ha caído la noche, se siente diferente a las lunas pasadas, volviendo la creciente felicidad una emoción sin final; le doy otro sorbo a la bebida humeante, sentada en posición de indio sobre el sofá, avistando hacia el ventanal. Estoy viviendo un cuento de hadas, es solo el principio, no dejo de pensar en lo que vendrá, auguro cosas buenas.
Intento no reflexionar en la actitud de mamá cuando se entere que tengo una relación con Niccolò. Pero no me importa lo que piense al respecto,