49. Capítulo
—Ruby, debes calmarte, por favor.
—No, no puedo, mis padres lo saben, no quieren verme, me han pedido que deje la casa, y no sé a dónde iré.
La escucho desesperada, llora fuerte, apenas logro entenderla.
—Lo siento mucho, ¿has hablado con Di Martino? Él debe darte una solución, Ruby.
—Está en Las Maldivas, con su esposa y su hija, no he podido comunicarme con él —expresa exasperada.
—Respira profundo, vamos, quisiera estar allí contigo, ahora estoy comiendo y debo marcharme a la universida