47. Capítulo
Somos Indelebles
Ya oscureció, es emocionante e increíble como el cielo deja avistar sus estrellas. Estoy segura de que sin las luces de la ciudad, se podría apreciar mejor. Aún así, es un panorama tachonado que me encanta. Ha sido una idea estupenda acostarnos sobre una enorme manta, rodeados de cojines.
Mi pelo se mueve ligeramente con el viento, pero no importa, es una caricia más, una inspiración que insta a dar pinceladas. Eso viene a mi mente, me veo sentada aquí, con el atardecer acentu