Capítulo 51 – Renacer en sus brazos
El amanecer se filtraba tímidamente por las cortinas de la habitación, pintando las sábanas de un tono dorado tenue. Isabela abrió los ojos lentamente, sintiendo el calor reconfortante del cuerpo de Gabriel a su lado.
No recordaba la última vez que se había sentido tan... en paz.
Su cabeza descansaba sobre su pecho desnudo, sintiendo el ritmo pausado de su respiración. Gabriel dormía profundamente, con un brazo rodeándola, como si temiera que ella desaparecie