Capítulo 50 – Volviendo a empezar
La noche era tranquila en la mansión Montenegro. Afuera, la brisa movía las cortinas, dejando entrar el aroma de la lluvia reciente. Dentro de la habitación, Gabriel e Isabela estaban acostados, mirándose, hablando en susurros.
No había prisa. No había presión. Solo ellos dos, redescubriéndose.
-Quiero hacerlo bien esta vez -dijo Gabriel, su voz grave, sincera-. Quiero que me digas cómo empezar.
Isabela mordió su labio inferior, nerviosa pero emocionada. Por pr