Capítulo 54 – La sombra del enemigo
Los días en la mansión Montenegro parecían transcurrir en una calma engañosa. Isabela y Gabriel se sumergieron en su propio mundo, redescubriéndose el uno al otro. El amor que compartían se manifestaba en cada mirada, en cada gesto, en cada caricia, como si el tiempo se hubiera detenido solo para ellos. Pero ambos sabían que la paz era efímera, especialmente en sus vidas. La sombra del pasado siempre estaba al acecho, esperando el momento adecuado para volver