Enamorando a la madre de mi hija. Capítulo 8. Solo hago el amor.
Freya no podía creer lo que estaba viendo. Marco había preparado una cena romántica para ellos dos y su pequeña hija, el ambiente estaba lleno de detalles que la dejaron sin palabras.
Las velas iluminaban la estancia con una luz cálida, y la mesa estaba decorada con un mantel blanco y un centro de mesa de flores frescas.
Ella se sentía abrumada por la atención que estaba recibiendo, y no podía evitar sentir su corazón latir con fuerza en su pecho, ni siquiera sabía qué decir. La cena parecía