Capítulo 76. Confesiones.
Xavier soltó una risa suave y puso su mano en el hombro de la joven.
―No te preocupes, Ángela. Dormirás en una de las habitaciones de huéspedes de esta casa, que es la casa de tus abuelos. Te aseguro que estarás cómoda y a salvo aquí ―le dijo con una sonrisa tranquilizadora―, por cierto, te presento a mis padres, ella es Gálata, mi madre y él Matteo mi padre y mi hermano pequeño Evans.
La jovencita extendió la mano y los saludó.
―Tu hermano no es pequeño, es casi del mismo tamaño que tú ―dijo l