Capítulo 64. Hasta ese día vives.
Tamara estaba sentada en el sofá, respiró profundo, tratando de aliviar su angustiado corazón, con el teléfono en la mano y lágrimas en los ojos. Había recibido una llamada de Xavier, pero decidió no contestarla.
No es porque estuviera enojada con él, sino consigo misma por haber confiado demasiado y haberse ilusionado en vano. Sabía que era hora de tomar una decisión importante, ella no estaba destinada a ser amada.
Decidida a alejarse de todo lo que le recordaba a Xavier, empezó a empacar su