Capítulo 59. Treinta segundos para decidir.
Xavier se levantó del suelo, con el pelo mojado y la ropa totalmente empapada, mientras Tamara seguía riéndose de él.
Xavier se levantó del suelo con una mueca de dolor en el rostro, aun sin entender lo que había pasado. Tamara, por otro lado, seguía riéndose de lo sucedido, pero en su interior sentía un poco de culpa por haber manipulado la situación de esa manera. Finalmente, logró controlar sus risas y fue hacia él para ver cómo estaba.
—¿Qué diablos pasó? ¿Por qué pusiste una cucaracha en