Capítulo 54. Desbordante deseo.
Xavier se quedó viendo el muñeco con seriedad, sin emitir ninguna palabra.
—¿No me digas que no te gusto mi regalo especial? —inquirió ella con un tono de diversión en su voz.
Xavier levantó la vista y luego sonrío, revisó el muñeco mientras lo miraba con curiosidad, sin poder evitar sentirse intrigado por la idea.
—Interesante. ¿Me puedes indicar cómo funciona? —inquirió.
Tamara, que en la tienda le habían enseñado su funcionamiento, le explicó las funciones, desde su capacidad para llorar has