Capítulo 53. Será tu hijo.
Tamara no pudo evitar sonrojarse y dejar escapar un suspiro. Se giró para mirarlo a los ojos, incapaz de decir nada, siendo el deseo lo único que se podía percibir entre ellos.
Él no se movió por un par de segundo, solo la miró con intensidad, mientras ella se acercaba lentamente, pero cuando se dio cuenta de lo que hacía se detuvo, mientras él esbozaba una media sonrisa, se levantó, se inclinó un poco hacia ella y le susurró.
—Buenas noches, Tamara. Creo que es hora de descansar, quizás el ag