Respira, Ronan.
No la ahogues. No hoy.
Mi lobo ruge dentro del pecho como una hoguera sin control. Liora todavía huele a trauma antiguo, a encierro, a invierno. Y aun así... algo en ella despierta cada fibra de mi instinto. Es tan pequeña que mi sombra podría cubrirla entera, y eso me vuelve loco. Quiero envolverla, marcarla, asegurarme de que ningún mal vuelva a acercarse. Pero debo contenerme. Forzarla sería traicionar su supervivencia.
No la espantes.
No la cages de nuevo.
—No pienso obligar