Mundo ficciónIniciar sesiónDejamos a los más jóvenes ocupados y me adelanté con Mendel y Ragnar hacia el linde de la franja boscosa, donde continuaba la estepa. Fuera del reparo de los árboles, la vibración se sentía aún más y aquel sonido a trueno muy lejano parecía llenar el vasto erial.
Entonces vimos una línea oscura en el horizonte, delgada y alargada, que no tardó en elevarse bajo el cielo encapotado.
—¡Pájaros! —exclamó Ragnar.
Tenía razón, pero no se trataba de una simple bandada. A medida







