Mundo de ficçãoIniciar sessão“Iré en su busca. Ayúdame.”
Tan pronto escribí el mensaje para madre, volví a cambiar.
No sólo dormía mejor en cuatro patas, sino que también me ayudaba a no sentirme tan débil.
Desde que cambiara por primera vez, pasaba los días tratando de recuperar mis fuerzas. Salía al bosque a pesar del frío, porque ya no me afectaba tanto, y en menos de una semana logré cazar mi primera liebre.
No que fuera un logro llamativo, porque más que cazarla, la desenterré de







