Mundo de ficçãoIniciar sessãoParte de aquella nueva rutina era reunirme a almorzar con Mael, sus dos hermanos y sus esposas. Kaile y Fiona ya estaban al tanto de los planes de Mael de abdicar en favor de Milo, y durante la comida platicábamos los seis abiertamente de las decisiones y preparativos que tenían en mente.
En realidad, eran ellos quienes hablaban, y nosotras más bien nos limitábamos a intervenir con comentarios o preguntas puntuales. Y yo aprovechaba para comer cuanto ca&iacu







