Mundo de ficçãoIniciar sessãoDejé los aposentos de la reina sintiendo que la cabeza me daba vueltas, aturdida por aquella revelación. Por suerte los niños ya habían despertado y Briana se los había llevado a la guardería, y tuve una hora entera de soledad y silencio para poner en orden mis ideas.
Sentía en mí el efecto de haber bebido la sangre de la reina, la fuerza física, la claridad de discernimiento, la inestabilidad emocional. Sólo pod&iac







