El viejo pelirrojo se echó a reír y sus carcajadas hicieron que los soldados se aglomeraran indiscretamente con tal de enterarse de lo que ocurría.
—Cuando regresemos a Antháel, necesitaremos aprovisionarnos en estos pueblos y sería imposible si desde ahora no está la tierra cultivada—agregó el rey, muy divertido por mi ocurrencia—. Además, este viaje no es solo para reforzar las tropas en la frontera, sino para que el pueblo sepa que los Édazon que los gobiernan, luchan para mantener una liber