Los hombros de Ethan se hundieron mientras veía a Nora salir furiosa de la cámara, el eco de la puerta desvaneciéndose en un silencio incómodo. Suspiró profundamente, cerrando los ojos como si intentara ignorar la confusión que acababa de desatarse.
Sentía el pecho pesado, oprimido por el conflicto y la certeza de que su relación con su hermana acababa de quedar irreparablemente dañada. Había elegido a Layla, su compañera, por encima de las exigencias y manipulaciones de Nora, pero ¿a qué preci