—¿Quién se está enamorando de quién? —Noah abrió la puerta y sus ojos se abrieron de par en par. Noah entró en la habitación.
—¿De qué hablas? —preguntó Naya.
—Escuché a alguien decir algo sobre el amor —respondió Noah, y Hazel corrió a abrazarlo.
—Le estaba diciendo a Naya cuánto te amo —dijo, y Noah sonrió.
El rostro de Noah se iluminó con una cálida sonrisa, sus ojos brillaban de felicidad.
—Ah, mi amor, siempre alegras mis días —dijo, abrazando a Hazel con fuerza.
Naya suspiró aliviada.
—Lo