La expresión de Sophia vaciló un instante, y un destello de incertidumbre cruzó su rostro.
"No, en serio, no debería. Tengo algunas... cosas importantes que atender."
Pero las palabras de Hazel estaban cargadas de una sutil persuasión, y la sonrisa de Naya parecía transmitir una comprensión silenciosa. La determinación de Sophia flaqueó, y sus ojos se movieron rápidamente entre las primas. "Está bien, de acuerdo. Pero solo por un ratito. Tengo cosas que hacer."
El rostro de Maya se iluminó con