Familia, boda, luna de miel, mudanza.
Russell parloteó como nunca lo hizo. Helena contempló al hombre. La idea de que era un impostor cobró relevancia en su cabeza, pero lo apartó porque no quería perderse del monólogo extenso que él dio de camino a la mansión de Sandro.
Quería dos hijos, como mínimo. Quería hacer la boda otra vez pero a lo grande. La luna de miel lo quería pasar en el extranjero y quería trasladarla a su propio territorio en Deugas, pues ya había pasado mucho tiempo fuera y qu