Russell barrió el entorno con la mirada.
El equipo en plena operación se sobresaltó ante el invasor.
―No puede entrar aquí, ¡por favor retírese! ―gritó uno, pero Russell le bastó con un gruñido para reducirlo.
Russell le dio una mirada muy significativa al personal médico que se retiró con temor antes de caminar hacia una mesa y tomar un bisturí. Los pobres doctores y enfermeras sintieron pánico e intentaron detenerlo, pero él fue más rápido.
La cuchilla afilada cortó la muñ3ca pálida. La sangr