Helena comprendió que no había tiempo.
Pensó en maneras para escapar. Pero debido al miedo y la incertidumbre, no tenía idea de como hacerlo hasta que cayeron en manos humanas.
Gloria poco a poco recuperó la conciencia. Entre susurros la calmó y le informó todo lo que ella había presenciado.
―Maldito cachorro ―murmuró Gloria con somnolencia al escuchar el nombre de James.
―Humano, mercenario. ―Helena murmuró en silencio.
El chofer, el humano involucrado, bajó el volumen de la radio para verific