Capítulo 48

No digo nada.

Por primera vez en mucho tiempo, no tengo una respuesta automática, ni una ironía lista para salvarme. Me quedo quieta, con sus manos aún tibias entre las mías, mientras mis pensamientos se arremolinan como arena arrastrada por la marea.

Alejandro no se mueve. Está frente a mí, respirando lento, como si cada segundo que pasa fuera una apuesta. Como si ya hubiera puesto todas sus fichas en la mesa, y ahora solo le quedara esperar.

—¿Algo real? —repito en voz baja, probando las pala
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App