Perplejo Danger no supo qué hacer, estaba confundido y nunca le había gustado ver llorar a una hembra. Se sentía terriblemente culpable y quiso consolarla así que se sentó a su lado y le abrazó.
Katryna lloró en su pecho como una niña y él solo pudo acariciar su cabello.
-Yo no me quiero alejar de ti bonita, lo prometo.
-Sí que quieres, puedo ver lo desesperado que estás por que llegue Adriano y deshacerte de mí por esa petición estúpida de Rich -dijo entre sollozos.
-Claro que no Katryn, en se