—Uno de nosotros guarda la verdad. Otro, la mentira. El tercero, el sacrificio. Si eligen bien, abrirán el camino. Si fallan, liberarán al Olvido.
Las voces surgieron de la piedra misma, cargadas de un poder antiguo que electrizó el aire. El eco reverberó en la caverna con una autoridad casi divina, haciendo temblar las antorchas que iluminaban tenuemente el recinto.
Lía se estremeció. Las tres estatuas frente a ella parecían más que simples esculturas: eran guardianes, testigos del pasado y ju