24. Mentira
Víctor Stone
Todo se estaba saliendo de control, había momentos en qué podía sentir la pena y la tristeza de Erika, pero cuando quería indagar más, algo me bloqueaba, no sabía qué era y ahí es donde estaba Isa, abrumándome con su empalagoso perfume y sus atenciones innecesarias. Pero solo verla, ver su cuerpo semidesnudo con la escasa ropa que tenía siempre, me prendía y terminaba fallándomela en cualquier lugar, daba lo mismo si teníamos espectadores, mi necesidad por follarla y llenarla de m