Capítulo 140.
—No, hazlo tú.
—Tú eres el valiente...
Rodé los ojos ante las tonterías de los miembros de mi manada. Había escuchado esta mañana, al despertar, que ya estaban haciendo nuevas apuestas en vez de decidir quién iría por el desayuno.
—Yo preferiría el desayuno —murmuré, acercándome a la hoguera casi extinta—. Sí, planeo emparejarme con Cody, tener dos cachorros...
—¡Cinco, querida! Para que puedan llenar nuestro hogar de alegría infinita —gritó Cody sin despegar la vista del mapa en el que trabajaba—. ¡Niñas!
—…Cinco cachorras, y nos mudaremos a una cabaña en el bosque, alejados de cualquier manada que apueste sobre cuántas canas le saldrán al pobre lobo por aguantarme.
Hubo un breve silencio antes de que Co resoplara.
—¡Ja! ¡Paguen!
Negué con la cabeza y lo miré con incredulidad.
—¿Apostaste sobre mis cinco cachorras?
Co se rió.
—No, aposté que nos inventarías cualquier cosa y luego nos mandarías por el desayuno.
Abrí la boca, pero ya se estaba alejando— él y toda la manada