Capítulo 142.
Alina se sacudió la impresión inicial y se cruzó de brazos, obligándose a mantener la compostura. El título que él había usado aún le zumbaba en los oídos, pero no iba a permitir que eso desviara la conversación.
Aunque ese apodo no lo había usado desde que ella era... pues eso, pequeña.
Por supuesto nunca con ese tono tan... ¿Intimo? ¿Suave? ¿Sexy?
Me estaba desviando.
Sacudí la cabeza.
—¿Por qué me has estado evitando? —le pregunté sin rodeos.
Alderik me miró con esa calma medida que siempre usaba cuando quería parecer imperturbable.
—No lo he hecho.
—Sí lo has hecho.
—No.
Apreté la mandíbula.
—Sí.
Negó con la cabeza, lento, firme.
Arqueé una ceja y di un par de pasos en su dirección, invadiendo su espacio con toda la intención. Cuando estuve a solo dos pasos de distancia, Alderik dio uno hacia atrás.
Lo señalé de inmediato.
—¿Ves? ¡Eso! Eso es evitarme.
Volvió a negar con la cabeza.
—No te estoy evitando.
Di otro paso.
Él retrocedió.
Un gruñido bajo escapó de mi pecho.
—Alderik…