Clara
El vínculo ardía.
No como la primera vez que lo sentí, cuando el calor fue un alivio que me sostuvo entre la vida y la muerte. No. Esta vez era un fuego distinto: denso, doloroso, como si mi pecho se inflara y se encogiera al mismo tiempo.
Me llevé la mano al corazón, incapaz de respirar con normalidad.
—Clara, espera —Roxie intentó detenerme, su voz cargada de urgencia—. No deberías ir allí abajo. No sabes qué está pasando.
La miré a los ojos y supe que ella lo sentía también. Ese estre