Lena necesitaba alejarse de la mansión.
Aunque fuera unos minutos.
Aunque el frío le cortara la piel y la nieve siguiera cayendo lentamente sobre el bosque, necesitaba respirar aire que no oliera a sangre, a muerte o a magia rota.
Por eso no se sorprendió demasiado cuando Lucian salió detrás de ella.
Sonja había regresado al interior junto a los demas. El alivio por Reyk seguía mezclándose con el horror de la muerte de Veer y con el miedo constante que Daren parecía dejar detrás incluso cuando