Capítulo 96. La calma envenenada
La ciudad de Lyon amaneció con una calma engañosa. El aire frío recorría las calles como si nada hubiera sucedido la noche anterior, pero en los hoteles donde se habían refugiado Alejandro, Valentina, Camilo y Renata, la tensión seguía instalada como un huésped más. La operación en las naves industriales había terminado con la liberación de Iris, aunque sin la captura del Arconte.
En el cuarto principal del hotel, Iris descansaba. Su cuerpo seguía débil, marcado por los experimentos, pero sus o