Capítulo 62. Nombres que no deberían aparecer
Julián no debería estar en Medellín. Lo sabía. Cada nervio, cada milímetro de su piel se lo recordaba en cuanto se quitaba el casco y sentía el aire tibio del Valle de Aburrá colarse por el cuello de su chaqueta. Medellín no era ciudad. Era trampa. Una trampa disfrazada de postal. Y aún así, allí estaba.
Aceleró la moto sin placa por la calle 33, esquivando buses y taxis con el cuerpo relajado pero los ojos alerta. Sabía que lo seguían desde la estación de San Javier. Un carro gris, probablemen