Alexa se enteró rápidamente de los planes de Santiago mucho antes de que la noche cayera. Los pasillos estaban llenos de rumores, y uno de los sirvientes, creyendo que le hacía un favor, se lo mencionó al pasar.
— Parece que esta noche habrá una reunión urgente en el salón principal.
No necesitaba más. Sabía que si Santiago lograba exponerla delante de todos, su pequeña farsa se derrumbaría en un instante. Tenía que actuar sin pensarlo dos veces. Decidió subir apresuradamente a su habitación,