Horas antes de la gran fiesta, Alexa se miraba en el espejo de la habitación que le habían asignado en la mansión. Su vestido era impresionante, era un diseño exclusivo, rojo oscuro, ceñido a su figura, con detalles de encaje que resaltaban su juventud y belleza. Sonrió con satisfacción. Esta noche sería su noche.
Mientras se colocaba los pendientes de diamantes que había "tomado prestados" del joyero familiar, repasaba mentalmente su plan.
— Después de esta noche, —Se dijo a sí misma, sonrien