Zaneth:
Sus besos me despiertan y sus manos aprietan mis senos con fuerza.
Sé que ha de estar desnudo, y duro como un fierro candente, deseoso de mí, y yo…que desde la primera vez que lo tuve dentro me hice adicta a como folla, separo las piernas, para que me la de.
—Buenos días Señor gangster.- susurro, en lo que mi marido me llena, y yo libero un gemido un gemido en su boca.
—¡Carajo, Zaneth! ¡El próximo cumpleaños que vayan a celebrarlo en otro lugar!- masculla, metiéndose mi pezón en la boc