Confesiones.
Él se giró hacia ella, las manos en los bolsillos de su chaqueta, los ojos fijos en los suyos esperando de ella una respuesta. Preferiblemente una sincera. Darcy seguía jugando a lo lejos, su risa cortando el aire mientras intentaba trepar un bordillo, dándoles un momento de privacidad en medio de la multitud.
Ella respiró hondo, las palabras peleando por salir mientras miraba el suelo, las baldosas frías reflejando las luces en un brillo húmedo. Había ensayado esto en su cabeza mil veces desde