CAPÍTULO 79

Sentí mis manos atadas. Miré hacia arriba y noté que una cuerda las ajustaba y estas a su vez se encontraban sujetas en una de las esquinas de mi cama. Miré hacia mis pies, también se encontraban atados. 

Me encontraba con ropa de dormir, significada que mi atacante lo había hecho mientras dormía. 

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