Solo fue un par de segundos, pero eso me bastó para afirmar lo mucho que me gustaba Javier y No solo eso, me estaba enamorando como una loca. Esos dos pequeños segundos mariposas invadieron todo mi cuerpo, no, no eran mariposas, eran como abejas picoteando mi interior, dos segundos que sentí volar al cielo y regresar. Además las palabras “Es mi novia” esa frase me debilitó por completo.
—Lo lamento Bell —Fue lo primero que dijo, al separarse de mí. Yo estaba muda y helada, no sabía qué responde