—Te enfrentarás a algo tan difícil, lamento no ser más de ayuda para ti, Ellie. Quisiera darte todas las herramientas, mostrarte el camino, pero ni yo misma sé cómo solventar todo esto.
El lamento de mi madre me dolió en el corazón, por esa razón, decidí darle algo de tranquilidad. Mi madre ya me había ayudado, tantas veces que no sería capaz de contarlas.
—Me has ayudado mucho ya —Saqué la daga de mi bota, mostrándola—. No sólo me defiende de ataques, sino que además hace escudos con magia. Es