Elliot se marchó. Lo supe desde el primer instante en el que volví a ser yo misma. Lo supe con la misma certeza con la que sabía que estábamos en grandes problemas.
Ni siquiera tuvimos tiempo de procesar todo lo que había ocurrido. Apenas recuperé la movilidad de mi cuerpo, Nate comenzó a ladrar órdenes a diestra y siniestra.
El problema al enfrentarse a brujos, es que la magia podía defenderlos, atacarnos, sin siquiera inmutarse. Por esa razón, debíamos estar mucho más atentos. Los hombres lob