Nathan
Siempre supe que tenía que proteger a Eleanna. Era algo que estaba dentro de mí desde la primera vez que la vi. Con una certeza que nadie supo explicar, el instinto de protegerla de todo y de todos fue tan natural para mí como respirar.
De hecho, las cosas eran más sencillas cuando creía que sólo era una humana. Cuando tenía la absurda certeza de que nunca tendría que enfrentarse a ningún peligro. Podía hacer que mi manada la respetara. Podía vigilar que nadie se acercara con intensiones