Despierta.
¿Quién habla?
¡Despierta, Eleanna!
No pude hacer nada más que obedecer a aquella insistente voz en mi cabeza. Abrí los ojos repentinamente, sintiendo un dolor de cabeza que me dejó desorientada por unos momentos. Volví a cerrarlos a causa de la luz, siseando por lo bajo. ¿Por qué todo el cuerpo me dolía?
Alguien estaba abrazándome. ¿Quién era? ¿Por qué me abrazaba con tanta fuerza y desesperación? ¿Estaba llorando? ¿Por qué alguien lloraría con tanto ahínco sobre mí?
Algo estaba pasan